ADAM SCOTT GANA EL MASTERS DE AUGUSTA

En una vibrante final bajo la lluvia, Adam Scott se convirtió en el primer australiano en ganar la anhelada Chaqueta Verde. Para Scott, de 32 años de edad, no fue fácil, ya que tuvo que enfrentarse en desempate del liderato al argentino Ángel 'el Pato' Cabrera en playoff.

En el primer hoyo, el 18, ambos salieron bien. El segundo golpe no fue bueno para ninguno de los dos y finalmente cerraron con par aunque el argentino se quedó a centímetros del 'birdie'. Ya en el segundo hoyo de desempate, el 10, de nuevo Cabrera se quedó muy cerca de un 'birdie' que no perdonó el australiano. Scott se quedaba el Masters como desquite del segundo puesto en 2011 y, en especial, de la segunda posición en el pasado Abierto Británico.

Adam Scott se llevó el cheque de 1,44 millones de dólares reservados al campeón absoluto.

La polémica participación de Tiger Woods

Por su parte, el favorito Tiger Woods tuvo que conformarse con el cuarto lugar y con una participación bastante polémica. Y es que para muchos, pareció que Woods juega con sus propias reglas, ya que después de un dropaje ilegal fue sancionado con dos golpes y se le permitió seguir compitiendo cuando, con la normativa en la mano, debía haber sido expulsado del torneo por la infracción que cometió y por haber entregado una tarjeta incorrecta al final del día.

Todo ocurrió en el hoyo 15. Woods dio su tercer impacto desde la calle con tal precisión que la bola golpeó directamente en la base del palo de la bandera y acabó en el agua del lago que está antes del green. Woods tenía entonces tres opciones para dropar. La primera era acudir al área de dropaje, pero la descartó porque el terreno estaba demasiado embarrado y húmedo debido a las lluvias de la mañana. La segunda era golpear desde el mismo sitio que lo había hecho antes, “lo más cerca posible”, según la norma. La tercera, hacerlo desde la línea de entrada de la bola al agua tan lejos como quisiera, a su izquierda. Woods, sin embargo, retrocedió “un par de yardas” (menos de dos metros) y repitió el golpe, sin tener en cuenta la línea de bandera. Es decir, que no respetó ninguna de las tres posibilidades de dropaje que da el reglamento. Sin embargo, los árbitros no apreciaron en ese momento la ilegalidad. El comité de reglas, avisado por un espectador, revisó el vídeo mientras Tiger estaba jugando el hoyo 18, y determinaron que había cumplido con la norma, así que Woods entregó la tarjeta con el beneplácito de la organización.

La irregularidad se descubrió minutos después, cuando Woods dijo en televisión que había retrasado adrede su bola para tener algo más de espacio y acomodar el golpe. Él mismo se había delatado. Y aquello dio un giro radical a la situación, de manera que el caso se reabrió en la mañana de ayer. El comité sentenció que había violado la norma y, después de reunirse con Woods, le castigó con dos golpes. “Dropé como pensé que era correcto y de acuerdo a las reglas. No sabía que había violado las normas. Acepto la sanción”, expresó El Tigre. Su descalificación fue descartada puesto que el comité había rechazado inicialmente, antes de que Woods entregara su tarjeta, que el jugador cometiera ningún error.

 

Con información de El País y El Economista. 

 

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