“ La Fascinante experiencia del Silver Spirit”

Por Tony Scheffler y Gaby Martínez.

 

Es evidente que los viajes en Crucero han tenido un gran auge en la última década, siendo ésta industria la de mayor crecimiento dentro del turismo. Las estadísticas nos mencionan que de 9 de cada 10 personas que tan tomado vacaciones en un crucero desean regresar y los pasajeros tienen un nivel muy alto de satisfacción a su regreso.

 

Hay diferentes motivos por los que una persona desea viajar en crucero, dependiendo de la edad, el estilo de vida y la capacidad económica y cultural. El viajar en un crucero es lo más atractivo para casi todo el mundo.

En un crucero solo empacas y desempacas una sola vez, no necesitas manejar, ni buscar donde hospedarte o bien preguntar donde comerás, minimiza tu estrés, maximiza tu tiempo y uno es consentido como en ningún otro lugar.

 

Dentro de tantas posibilidades, Silversea, es una línea fuera de serie que crea excepcionales recorridos con la oportunidad única de explorar puertos desde tu paraíso intimo y personal de incomparable lujo; una tranquila suite con exclusivo servicio y la relajada filosofía todo incluido. Esta experiencia del " All inclusive ", nos permite disfrutar aún más de nuestro viaje sin limitaciones y a un lujo que ninguna otra naviera ofrece. Cada travesía en cualquiera de sus barcos, se convierte en un recuerdo imborrable y una experiencia singular.

 

Esta vez tuvimos oportunidad de hacerlo en el " Silver Spirit ", donde pudimos descubrir porque esta naviera se ha ganado la reputación de la mejor del mundo dentro de su segmento de mercado. Su principal interés es satisfacer al trotamundos incansable que le gusta de vivir y viajar bien, y a quien puede darse el lujo de combinar destinos exóticos, recorridos inolvidables y aventuras por doquier.

 

Nuestro viaje inició llegando a Paris, donde pudimos disfrutar de esta maravillosa ciudad que es realmente una belleza, y disfrutar de una noche en el incomparable Hotel Mandarin Oriental, sobre la calle Fouburg Saint Honore, la de los grandes diseñadores y a una cuadra de Place Vendome. De aquí el avión que nos llevaría rumbo a Atenas, para tras un breve recorrido estar en Piraeus, Grecia, uno de los puertos Mediterráneos más importantes y una de las ciudades más grandes de Grecia.

 

La gran muralla entre Piraeus y Atenas se empezó a construir en 480 a.C. por Themistocles y en la dad media surgió como un importante puerto pescador. Lamentablemente la muralla fue destruida en 86 A.C..

Tras un breve chequeo abordamos el maravilloso Silver Spirit para dar un primer recorrido y familiarizarnos con las instalaciones que serían nuestro " hogar " durante nueve días.

 

LUJO EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN .

 

En este exclusivo crucero no hay cabinas, todas son suites con balcón y cada una cuenta con mayordomo personal, el nuestro ya nos aguardaba con una botella de Champagne y charola de plata mostrándonos las diferentes opciones de "amenities " que tenía para nuestra estancia ( Ferragamo, Bulgari, Hermes, etc.).

 

Más tarde todos teníamos que reunirnos en la Piscina para la gran bienvenida donde no dejo de circular Champagne y una suculenta cena llena de manjares. Realmente el servicio personalizado de Silver Spirit es simplemente fascinante. Usted puede diseñar su menú y sus vinos y su mayordomo le sirve en su terraza como en el mejor restaurante del mundo. Todas las tardes al regresar de visitar los diferentes destinos, encontrábamos enfriando nuestro champán o el vino que eligiéramos con bocadillos de caviar, foie grass, langosta o deliciosos postres. La tripulación tiene una actitud cuyo único fin es verte sonreír y eso se percibe desde el momento de poner un pie a bordo, con una cálida bienvenida y durante todo el recorrido reconociéndonos por nuestro nombré, anticipando cada uno de tus deseos sin prácticamente tener siquiera que expresarlos.

 

El barco cuenta con numerosos bares y salones, exclusivos restaurantes de especialidades, donde por su espacio hay que reservar y el gran salón comedor, salón de belleza, casino, jacuzzis, acceso a Internet las 24 horas, lavandería gratuita , biblioteca, boutiques, salón fumador, sala de Exposiciones, Spa, gimnasio y pista de Jogging entre otras amenidades.

 

 

UN RECORRIDO INOLVIDABLE.

 

Al siguiente día nuestro primer desembarco fue por la ciudad de Kusadasi, Turquía, donde uno puede visitar el Castillo genovés, que hoy en día es el sitio de una popular discoteca y con varias casas de té.

 

Camina por sus maravillosos jardines uno no deja de admirar el mar y visitar el fuerte que fue el hogar de tres hermanos turcos en el siglo XVI, desde donde estos infames saqueaban las costas de España e Italia y vendían las tripulaciones de los barcos capturados como esclavos en Argel y Constantinopla.

 

Visitar también la ciudad de Efeso y el Museo que tiene una de las mejores colecciones de artefactos romanos y griegos, junto con algunos mosaicos y frescos, así como las dos estatuas de Artemis. Visitar la casa de la virgen María Meryemana, que se esta convirtiendo en una peregrinación cada vez más popular para los católicos. Y claro por último de dejar de ir a la Basilica de San Juan que fue un Emperador Justiniano que construyo esta iglesia en una tumba del segundo siglo en la colina de Ayasoluk, que se cree que en ella se encuentra el cuerpo de San Juan Evangelista.

 

Al terminar el recorrido por esta ciudad llena de historia, abordamos de nuevo el barco donde ya estaban esperándonos todos los animadores para ver si uno quería visitar el puente de mando o bien un juego de shuffleboard, ping pong, golf, o simplemente jugar Bridge con otros huéspedes.

 

Podía uno tener clase de Yoga con entrenador personal o bien disfrutar del atardecer tomando el té, para después cenar en los diferentes restaurantes. Cada noche uno tenía la disposición que quisiera como ir al bar, jugar en el casino, disfrutar de un buen puro en el salón especial, ir a la discoteca o bien escuchar buena música en el Piano Bar.

 

Nuestro recorrido en este maravilloso barco fue sin duda una experiencia llena de sorpresas, pues todos los días disfrutábamos visitando diferentes puertos como fue en Katakolon, Grecia donde nos esperaba un representante local para mostrarnos la famosa ciudad de Olympia, donde fueron los primeros juegos olímpicos que se celebraron en el año 776 A.C. y aún existen figuras votivas de bronce del periodo geométrico del (10 al siglo 8 a.C.), La galería central del museo cuenta con uno de los mayores logros de la escultura de la antigüedad clásica; el frontón, esculturas y del Templo de Zeus que describe doce trabajos de Hércules.

 

El Hermes fue el Dios mas grande de los griegos, fue enterrado bajo el lodo que cayó de las paredes superiores del templo y bueno un sin fin de historia de donde los Romanos después fueron aceptados por los Griegos.

 

Ya de regreso a bordo del maravilloso crucero, nos preparamos para “La hora del Show” con todos los artistas del Silversea, para después disfrutar de una suculenta cena de doce tiempos con seis vinos y de nuevo como en todo el viaje...champan.. Realmente el viajar en esta naviera además del lujo y exclusividad, tiene muchas ventajas, pues en otros cruceros los pasajeros tienen que pagar todo, pues sólo les incluyen comidas y tienen que pagar todas sus bebidas y extras.

 

Aquí la fortuna de viajar en Silver Sea es que todo es incluido, tanto la lavandería, como los vinos, Champagne ,caviar, foie gras, langosta y todo lo que uno quiera comer.

 

Cada mañana uno se despertaba temprano si quería ir a caminar en cubierta, visitar la biblioteca donde también se imparten clase gratuitas de internet, clase de yoga o gimnasio con entrenador personal o bien charlar en el desayuno del variado bufete, con alguno de la tripulación de Silversea, para después visitar el próximo destino que fue la maravillosa ciudad de Corfu, Grecia donde te esperaba un transporte gratuito desde la nave hasta el centro de la ciudad (Castle Gate).

 

La explanada central es el corazón de la vida en la bulliciosa ciudad, según muchos, la más bella explanada en Grecia. Es confinado con el oeste por una calle bordeada de arcadas de siete y ocho pisos venecianos e ingleses, casas georgianas, llamadas listón. Unos pintorescos sitios para tomar café y comer. Realmente este es el lugar para ver el mundo pasar.

 

Este territorio espectacular de grutas, acantilados y aguas de color turquesa es impresionante. Esta estructura del siglo 17 se construyó en el emplazamiento de un antiguo monasterio, entre jardines, terrazas con vistas al mar Adriático.

 

Su tesoro es un icono de la Virgen María del siglo 12, y hay un pequeño museo con algunos otros de los primeros iconos.

 

Al día siguiente ya estábamos en la ciudad de Kotor, Montenegro, donde nos teníamos que reunir para que las lanchas de la nave nos llevaran al muelle para visitar esta fantástica ciudad, llena de sorpresas y paisajes extraordinarios, donde hay Iglesias que fueron construidas en 1195, una de ellas San Lucas, que es el único edificio en el casco antiguo que ha resistido todos los cinco terremotos más importantes que afligían a Kotor.

 

Otra fue la San Nicolas, diseñada por un arquitecto Ruso y construida en estilo pseudo-bizantino entre 1902 y 1909, esta es la más importante iglesia ortodoxa de esta bella ciudad (La Catedral, por definición, es católica), el oro usado para dorar las torres fueron un regalo de Rusia. La Torre del reloj fue construida en el siglo XVII y considerado un símbolo de Kotor que se encuentra justo enfrente de la puerta de la ciudad principal.

 

Usted todavía encontrará una relojería a nivel del suelo (locales afirman que la misma familia de relojeros han trabajado aquí desde su fundación). Frente a la Torre del Reloj, el “Pilar de la Vergüenza” fue utilizado para someter a los delincuentes locales a la humillación pública.

 

Ya eran las 6:00 de la mañana y no dejaríamos de ver el amanecer y la llegada a la ciudad de Dubrovnik o Ragusa, Croacia, es como si nos encontrásemos en el País de la maravillas, ya que esta ciudad es tan pequeña que tiene 43,770 habitantes y es uno de los centros turísticos más importantes del mar Adriático.

 

Se le conoce como “La Perla del Adriático” , “La Atenas eslava”, ya que sus antiguos habitantes la distinguían como única, en una región llena de tanta barbarie, donde proliferaron grandes exponentes de la humanidad de las artes y ciencias.

 

Este pequeña ciudad esta rodeada de murallas y fortificaciones, al pie de la montaña de San Sergio, que cae al pico sobre las aguas del Mediterráneo. En 1979, la ciudad antigua (El recinto amurallado) fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco; la declaración fue ampliada en 1994.

 

Llegamos casi al final del viaje, pues todavía estamos en territorio de Croacia, pero esta vez llegamos a la ciudad de Hvar, donde se alza la fortaleza majestuosa cima de la colina, construida por los venecianos en 1557, sus murallas de piedra ofrecen vistas fantásticas hacia abajo sobre los tejados de terracota de la ciudad de Hvar y el mar a las dispersas islas Pakleni, que cuenta con una preciosa cafetería y tiendas de souvenirs.

 

Franjevaki Samostan (monasterio franciscano), al este de la ciudad, a lo largo del muelle, más allá del arsenal, se encuentra este maravilloso monasterio. Dentro de las paredes de este claustro renacentista se aprecian el antiguo refectorio, que ahora alberga un pequeño museo con varias obras notables. Para rematar como no ir a refrescarse y tomarse la foto en sus hermosas rocas y el mar.

 

FIN DEL VIAJE.....VENECIA.

 

Pues termino nuestro recorrido en la gran ciudad del amor, Al norte de Italia, en la costa del mar Adriático, se encuentra Venecia, una de las ciudades más peculiares, y atractivas de nuestro planeta, referida por muchos como “La Reina del Adriático” y por otros como “La Serenissima”. Mas sin embargo, todos los que la han visitado concuerdan que sólo se puede describir con una sola palabra. Lo que siempre ha llamado la atención de Venecia, aparte de sus hermosos palacios y refinado arte, que se admira por igual desde sus estrechas calles o en sus famosas góndolas.

 

El diseño de la ciudad es dominado por un ancho canal llamado Canal Grande. Este canal, que tiene la forma de una S invertida, separa los dos núcleos urbanos mayores. A ambos lados de este canal se elevan los majestuosos palacios por más de tres kilómetros. Otros canales menores, y aun otros mucho más estrechos, desembocan en el Canal Grande, formando una intrigada red.

 

En total son unos 177 canales menores, creando unas 118 islas, las cuales se conectan entre sí por cerca de unos 400 puentes peatonales. Tenemos entendido que originalmente en las islas sobre las cuales se edificó Venecia vivían pescadores en lo que no se pude describir como mucho más que una villa sumamente pobre.

 

Entonces comenzaron las oleadas de los ataques de los bárbaros a las maravillosas ciudades al norte de Italia. Aquellos que lograron huir se refugiaron en la villa de pescadores una y otra vez hasta que se convencieron que en tierra firme su pellejo, y tesoros, no estaban seguros, así comenzó la edificación masiva en lo que llegó a ser una de las potencias comerciales más poderosa que haya existido en el Mediterráneo.

 

Claro, esta no siempre fue la historia del origen de Venecia que en una de sus glorificadas explicaciones proclamaba que habían sido ninfas las que designaron su existencia y en otra que fue fundada por habitantes de la antigua Babilonia.

 

Una de las Plazas más evocadoras del mundo es la famosa Plaza de San Marcos, un gran espacio abierto rodeado por una ordenanza en procesión de arcadas con cúpulas de cuentos de hadas y encajes de mármol de la Basílica di San Marcos (Piazzeta San Marco), “La Pequeña Plaza”, que va desde piazza san marco a las aguas del Bacino de San Marco que fue la gran puerta de la entrada de la República, que se distingue por dos columnas que se elevan por encima de la línea de costa.

 

St. Marco que se convirtió en el símbolo de Venecia en sí. Y Theodore, primer patrón de la ciudad. Y así fue nuestro gran recorrido, con tantos paisajes maravillosos y disfrutar cada día la hospitalidad que nos brindaron cada uno de los tripulantes de este espectacular Barco Silver Spirit con sus sorprendentes y exclusivas sorpresas con las que día con día uno despertaba y sin querer que el viaje terminara.

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