CONCILIAR GOLF Y VIDA por- @JavierJimenz

 

por - Javier Jimenez ( La Radio del Golf)

 

Es sorprendente cuántas veces hacemos alusión a la vida cuando hablamos de golf.

 

Golf es vida... el golf aumenta la calidad de vida... e incluso, cuando se quiere usar de modo peyorativo nos referimos al golf como el deporte que practican quienes profesan la buena vida. Sin embargo, en muy pocas ocasiones valoramos cuánta vida nos quita su práctica. Dicho así, seguro que alguno se estará echando ya las manos a la cabeza pensando que es una barbaridad lo que acaba de leer. De acuerdo, analicémoslo.

 

Imaginemos una persona en edad laboral. Tras muchas horas encerrado en su puesto de trabajo, intentando completar la tarea que le va a permitir llevar ese jornal a casa a fin de mes, aún debería quedarle algún tiempo libre por la noche y en el fin de semana para pasarlo con la familia, los amigos o dedicarlo a su hobby favorito. Eso será así siempre y cuando esa afición no pase por el campo de golf.

 

Entonces, todavía necesitará robarles a los suyos otra jornada. Calcule: a una hora aproximadamente de desplazamiento al campo y suponiendo que no tenga que esperar mucho rato por su tee time, necesitará sumar una media de cinco horas para completar los 18 hoyos y si solo es eso, me descubro ante su juego. Y claro, a esta ecuación aún hay que sumarle el tiempo en el vestuario y el que pasará en la casa club comentando la partida con su grupo. Total, otro día que no ve a su familia.

 

Esto que les cuento ha ido minando semana tras semana las relaciones familiares y obligando a muchos golfistas a abandonar su deporte favorito. En España, en los últimos años, con independencia de la crisis y de que esta pusiera a muchos en dificultades a la hora de pagar un green fee, la imposibilidad de conciliar la vida familiar con el golf ha hecho que los campos acusarán una importante bajada en el número de salidas, especialmente en fin de semana. Seguro que a estas alturas ya no les parece tan descabellado mi argumento inicial.

 

Verán, conciliar golf y vida es imprescindible pero no solo por que no sufran esas familias en las que el golfista se marcha durante prácticamente todo el día, o al revés, para que el golfista pueda disfrutar de sus aficiones y de sus familiares y amigos a partes iguales, es también para buscar una salida saneada a las cuentas de resultados de los campos. Si no hay jugadores no hay ingresos, entonces ¿porque seguir abundando en un modelo de venta de green fees que no funciona? Si el jugador no dispone de tantas horas para estar en el campo dejará de acudir y los número no saldrán.

 

Hace mucho tiempo que creo firmemente que es necesario configurar los campos de tal forma que el jugador pueda estar en ellos estrictamente el tiempo de que disponga. Me explico. Supongamos que tengo una hora y media para jugar al golf. Si llego al campo y me exigen que pague un green fee de 18 hoyos, con toda probabilidad me voy a marchar. Ahora bien, si me encuentro con una oferta flexible en la que pueda pagar la parte proporcional por jugar, por ejemplo, seis hoyos me quedaré encantado y volveré cada vez que tenga otra hora y media libre. Por su parte, el campo habrá ingresado un dinero en lugar de ver como me marchaba por donde vine.

 

A fuerza de repetir esta idea como un mantra, un amigo organizador de torneos ha decidido llevar a la práctica una versión de la misma que ha plasmado con forma de competición. Durante dos días, viernes y sábado,  los participantes pudieron elegir que día, a qué hora y quién serían sus compañeros de partida en los nueve hoyos que les permitirían clasificarse para la final del domingo. Ha sido una experiencia piloto pero el éxito fue arrollador. Los aficionados encontraron la forma de competir sin tener que dedicarle todo el día y además eligiendo la hora se garantizaban comer con la familia o atender cualquier otro compromiso. Por su parte, el club logró triplicar los inscritos de los torneos que habitualmente realiza a 18 hoyos. En definitiva, busquemos fórmulas para que este deporte que tanto aporta a nuestra vida, no nos la acabe quitando.

 

 

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Comentarios: 2
  • #1

    Beatriz sanchez (viernes, 17 junio 2016 17:46)

    Muy interesante y dice solo la verdad,

  • #2

    A Barroeta (viernes, 17 junio 2016 18:39)

    Cierto hay que aplicarlo en nuestros campos