Probable legalización de las apuestas deportivas en EE.UU. puede traer importantes consecuencias en el PGA Tour

El Tribunal Supremo de Estados Unidos anuló este lunes una ley federal que prohibía las apuestas deportivas en la mayoría de los estados de dicho país, decisión que puede acarrear importantes consecuencias en el PGA Tour y otras giras con base en Norteamérica.

Por votación de 6-3, el Tribunal Supremo optó por revocar la Ley de Protección de Deportes Profesionales y Amateurs (PAPSA). Cabe señalar que las apuestas deportivas están prohibidas en 46 de los 50 estados de Estados Unidos, salvo Nevada, Delaware, Montana y Oregon, número que podría ir bajando con el pasar de los meses.

“Las legislaturas estatales están bajo el control directo del Congreso. No es fácil imaginar una afrenta más directa a la soberanía estatal”, aseguró Samuel Alito, juez asociado de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Los estados que quieran ofrecer apuestas deportivas legales ahora pueden hacerlo, y Nueva Jersey planea ser el primero. Delaware, Mississippi, Nueva York, Pensilvania y Virginia Occidental se encuentran entre los estados que se espera entren rápidamente en el juego legal de apuestas.

El PGA Tour se ha estado preparando para el fallo, que la mayoría de los expertos consideró inevitable durante algún tiempo. De hecho, la gira estadounidense ha estado trabajando con la NBA y Major League Baseball para asegurar que los tipos de apuestas que se podrían permitir protejan al cliente y la integridad de la competencia.

A principios de esta temporada, el PGA Tour también comenzó un programa de integridad que los jugadores tuvieron que completar para disipar potenciales sospechas. Además, el circuito ha estado trabajando con una empresa, Genius Sports, para supervisar las apuestas en torneos y jugadores.

“Hemos decidido que va a generar más oportunidades de participación de los fanáticos y esa es una oportunidad para hacer crecer el negocio y hacer crecer la base de admiradores”, dijo Jay Monahan, comisionado del PGA Tour. “Si está regulado a nivel estatal, creemos que es mejor ser un participante que estar al margen”.

“Es mejor saber y ser activo, aprender de ello y comprender cómo responden tus fanáticos”, agregó Monahan en diálogo con Golf Channel.

El PGA Tour también ve oportunidades comerciales en las apuestas deportivas y ha sugerido que las leyes estatales que regulan las apuestas deportivas incluyan un 1 por ciento de “tarifa de integridad” a cambio del uso de los datos y estadísticas del circuito.

Un estudio reciente estimó que dependiendo de cuántos estados ofrezcan apuestas deportivas reguladas, el mercado podría valer $ 6.03 mil millones en ingresos anuales para cada liga deportiva.

“El PGA Tour reitera su apoyo a la regulación de las apuestas deportivas de una manera segura y responsable”, escribió la misma gira en un comunicado. “Creemos que la regulación es la forma más efectiva de garantizar la integridad en la competencia, proteger a los consumidores, atraer a los fanáticos y generar ingresos para el gobierno, los operadores y las ligas”. (Golf Channel)