El origen de los términos de golf birdie, eagle, albatros y bogey

¿Nunca se han preguntado de dónde provienen una serie de términos de golf adoptados y usados por todos nosotros de forma cotidiana? Nos referimos a términos golfísticos que no se originaron en ningún campo de Escocia, ni de Inglaterra, ni tan siquiera en Europa, sino en Estados Unidos y a finales del siglo XIX.

El término “birdie” significa anotar uno bajo par . Fue acuñado en 1899, en el Atlantic City Country Club Northfield (New Jersey). Durante un día de juego de ese año de 1899, tres golfistas; George Crump, William Poultney Smith y su hermano Ab Smith, estaban jugando juntos cuando Crump realizó su segundo golpe, que golpeó a un pájaro en pleno vuelo y la bola fue a parar a escasos centímetros del hoyo. Este hecho hizo que los compañeros de partida comenzarán a exclamar que ese resultado de tres golpes en un par cuatro se debió a un “birdie”. En poco tiempo, todos los miembros del club comenzaron a utilizar el término y rápidamente la expresión se extendió siendo usada por todos los golfistas estadounidenses.

Así, dicho término conocido como “birdie” se estandarizó como sinónimo de uno bajo par (-1), y se continuó con la relación, por lo que a un resultado mejor se le denomina con un pájaro mayor, es decir, -2 es “eagle” (águila), -3 será “albatros” y con -4 un “cóndor”.

Curiosamente, cuando se establecieron los criterios de juego en los campos británicos, el bogey representaba el resultado que se esperaba que los mejores jugadores de cada club obtuvieran en cada hoyo.
A medida que el material, el nivel de juego y el mantenimiento del campo fueron mejorando durante el boom de la década de 1890, los resultados fueron bajando y los sistemas de valoración de los campos se fueron quedando anticuados. Como consecuencia de ello, a principios del siglo XX, casi todos los campos británicos contaban con un puñado de hoyos en los que el bogey estaba un golpe por encima del nuevo nivel estándar que servía para identificar un resultado sin errores. En ese momento la afición al golf en EE. UU. se disparó y se adoptaron rápidamente todas las costumbres británicas… salvo ésta, que inexplicablemente se perdió en la travesía del Atlántico.

 

En 1920, el “par” había sustituido al bogey en Estados Unidos como el resultado que había que obtener en un hoyo de golf.