Los grandes nombres del golf que fallecieron en 2018

El golf nos dejó muchos momentos este 2018, con hitos positivos y otros negativos, donde particularmente nos toca recordar a destacados golfistas que nos dejaron estos últimos meses.

Cada uno de ellos, sin duda, dejaron huella en el golf mundial, por lo que conviene recordarlos con un reconocimiento en su carrera y la marca que instalaron en este deporte.

Celía Barquín:

Sin duda que el fallecimiento de la golfista española fue el que más remeció en el golf mundial. En septiembre fue asesinada en el Coldwater Golf Links, ubicada en la localidad de Ames, Iowa. Justamente en esa cancha entrenaba la la jugadora de 22 años, que antes de su muerte fue nombrada como atleta femenina del año de la Universidad de Iowa State. Barquín conmocionó al mundo de golf y dejó una huella eterna.

Entre los grandes logros de la española, además de ser la mejor deportista de su universidad, destacan el triunfo en el European Ladies Amateur Championship 2018 y ser número 44 del WAGR.  Cada año nos dejan golfistas que tuvieron una carreras completas; sin embargo, ahora se largó una jugadora que era promesa en Europa y España.

Jarrod Lyle:

El australiano también generó conmoción con su partida, ya que falleció producto de una leucemia mieloide aguda, del cual nunca se pudo recuperar. De hecho, Lyle decidió dejar de recibir el tratamiento luego de tres intentos y comenzó con cuidados paliativos para finalmente irse este mundo el 8 de agosto del 2018.

Sin duda que Lyle se va como un luchador. A los 17 años fue diagnosticado con un tipo de leucemia que se agudizó años después. Sin embargo, durante ese período alcanzó a dejar su huella en el golf, llegando al PGA Tour en el 2007 y donde luego logró varios Top 10. Antes también había ganado dos veces en el Web.com Tour, que en ese entonces se llamaba Nationwide Tour. Aunque no tuvo una carrera explosiva como otros, nadie como él llegó al máximo circuito del planeta con tal enfermedad.

Bruce Lietzke:

Una semana antes del fallecimiento Lyle, un jugador 13 veces campeón en el PGA Tour y siete veces vencedor en el PGA Tour Champions, dejó el mundo producto de un cáncer cerebral a los 67 años. Bruce Lietzke fue uno de los mejores jugadores de su era que no pudo conquistar un major. Su mejor actuación en un torneo “grande” fue en 1991, cuando terminó en el segundo lugar del PGA Championship. Además, se destacó por jugar en el Ryder Cup de 1981 y también por nunca disputar más de 25 eventos en una temporada del PGA Tour.

Lietzke fue originalmente diagnosticado con glioblastoma, un tumor maligno agresivo, el 12 de abril de 2017. Posteriormente se sometió a una cirugía para extirpar el tumor, para luego recibir tratamientos de quimioterapia y radiación. El estadounidense, a diferencia de los primeros dos mencionados, falleció a una edad más veterana, aunque también generó conmoción en el golf por su exitosa carrera.

 

 

Peter Thomson:

Si hablamos de jugadores figuras que nos dejaron este 2018, sin duda hay que nombrar al australiano. Tal vez uno de los que dejó más huella, pues Thompson se fue del mundo con 84 títulos en el profesionalismo, donde destacan cinco The Open Championship y otro evento regular en el PGA Tour. El oceánico falleció a los 88 años tras cuatro años de lucha contra la enfermedad de Parkinson. Tan buena fue la carrera del golfista que le valió un espacio en el Salón de la Fama del Golf Mundial. 

Hubert Green:

El estadounidense es otro jugador que dejó su marca en el golf mundial. Con 29 títulos como profesional y una carrera exitosa falleció a los 71 años producto de un cáncer de garganta. Entre los exitosos logros de Green, destacan el triunfo en el US Open de 1977y en el PGA Championship de 1985. El norteamericano también se dio el lujo de ingresar al Salón de la Fama del Golf Mundial en 2007. (Golf Channel)